A pesar de no ser un destino turístico aún muy en auge , Oslo presume de ser la segunda ciudad más cara del mundo después de Tokio. Es verdad , no es un destino muy low cost, pero  si has leído hasta aquí y con unos cuantos consejillos, seguro que te ayudo a disfrutar de esta maravillosa ciudad.  

El destino enamora por sí solo , ciudad de bosques , agua y muchos muchos trolls. 

Visitarla en un fin de semana es totalmente accesible y aquí lleváis unos truquitos para hacerlo de forma económica y no perderos los imprescindibles de la ciudad .

La ciudad cuenta con 2 aeropuertos , en este caso el más económico es el llamado Oslo Torp, en el cual principalmente da uso la compañía de bajo coste ryanair ( con su famosa política de equipaje ), cosa que nos vino genial , ya que para disfrutar a tope la ciudad en tiempo récord , aconsejo viajar con mochila. y sí es posible meter en una mochila lo básico para unos días . 

Después de 4 horas de vuelo desde Málaga , aterrizamos en Torp , con el mismo dilema que medio avión ¿Cómo llegar a la ciudad ? Pues bien , nada más llegar os encontrareis con un cartel informativo con las opciones , tren ( el cual dispone de shuttle  y entra en su precio ). Por el mismo precio encontrareis un bus esperando en la misma puerta con un cartel bien grande OSLO,  así que no cunda el pánico ( precio del billete al cambio aprox 35 €) , en poco más de hora y media estaremos en la ciudad, el ticket se compra al mismo conductor y se puede pagar con tarjeta ( hasta para entrar en los baños ya que son de pago normalmente ) , a decir verdad , allí todo se puede comprar con tarjeta , ya que en 3 días no vi pasar por mis manos ni una sola moneda noruega. 

Para la hora de comer ya estábamos en la estación central , punto de encuentro tanto de turistas como de locales , que se distingue por estar presidida por un gran Tigre ( el cual da nombre a la ciudad del Tigre , Oslo )

Os alojéis donde os alojéis es bastante probable que con la emoción y las ganas de estirar las piernas aproveche para ir paseando hasta el hotel . Cada rincón es puro arte , magia , así que es una buena decisión para ir tomando contacto y planificar bien el tiempo y las visitas. 

Nosotros en esta ocasión nos alojamos en en hotel con encanto noruego a la orilla de un río en limitando con el famoso y hippie barrio de Grünerlokka. El Anker hotel www.anker-hotel.no/, ofrece además un precio asequible ( 100 euros la habitación doble aproximadamente con un desayuno más que completo )

La ventaja de viajar con mochila es que te permite la libertad de pasear antes incluso de tener que pasar por el hotel. 

Así que nuestra primera parada fue a comer , el sitio me lo habían recomendado y fue todo un acierto , podréis probar todo tipo de pescados , cerveza especial que solo la fabrican para este restaurante , y hasta ballena. Os recomiendo probar el bacalao y el típico “fish & chips. Os dejo el link www.fiskeriet.net/  . El precio medio de una comida para 2 en la media de Oslo entre 25 – 35 € por persona. 

Tras la comida , y claro está dependiendo en la época que vayáis ( nuestro primer viaje fue en Junio y era prácticamente todo el dia con luz ), decidimos patearnos la famosa calle y arteria de la ciudad Karl Johans, empezamos por la catedral hasta llegar al Palacio Real. Es una calle llena de vida , tiendas , bares . Un sitio ideal para tu primer café en Oslo . Así que descartamos la idea del free tour , ya que el recorrido es básicamente el mismo . Según el horario que escojáis para pasear podréis ver el curioso cambio de guardia real (sobre las horas ) o el mercado de las flores junto a la catedral por las mañanas.

Calle Karl Johans. Catedral y mercado de las flores. Parlamento. Calle Karl Johans.

Y por fin llegó la hora de llegar hasta nuestro céntrico hotel. Como os he dicho en los meses más cálidos anoche en torno a las horas y amanece sobre las  de la mañana , así que un fin de semana en Oslo puede dar mucho de sí . Tras acomodarnos , decidimos salir a cenar , y encontramos un edificio lleno de puestos de comidas de todos los lugares del mundo con un ambiente muy cool , música en vivo , dj´s , está justo en la calle Torggata, al lado de la bolera . Aunque en Oslo se consume gran cantidad de cerveza ( y no será por su precio ya que las más pequeñas rondan los  9 €, el alboroto de un viernes en las calles de Oslo invita a disfrutar de sus terrazas hasta altas horas (creo que por el efecto de que a las 10 de la noche aún es pleno día jaja).

Oslo Bowling.

El segundo día en Oslo decidimos planificar bien para no dejar sin ver ni un solo rincón de la ciudad , así que la mejor opción que encontramos mapa en mano , compramos la tarjeta transporte 24 horas ,con ella podéis utilizar , metro , tranvías , bus , barcos y cualquier medio de transporte que haya en la ciudad , y teniendo en cuenta que el centro ya lo habíamos pateado fue una decisión acertada . La podéis comprar en algunos puntos físicos y paradas , en el centro de turismo o por internet, mediante un enlace RuterBillet ( recordar llevar batería en el móvil suficiente ya que va a asociada al teléfono ). 

Siguiente parada y para mi una de las que más me marcó, el parque Vigeland, más que un parque , es un grandísimo museo al aire libre , merecedor de pasar aquí toda la mañana . El parque termina con un gran monolito rodeado de esculturas que representan las etapas de la vida . Si visitáis Oslo con niños , no olvidéis llevar picnic, esta ciudad me encanta porque se hace muchísima vida en la calle en los meses cálidos.

Parque Vigeland. Esculturas en el parque Vigeland. El ciclo de la vida 

Tras una breve parada para comer en los puestos callejeros que encontraréis por todas partes y aprovechando el transporte público decidimos cruzar hasta el puerto . 

Parada obligada el ayuntamiento de Oslo , que aunque es uno de los edificios más modernos , es el que alberga los premios Nobel , así que aprovecha y lanza tu foto ! Justo en frente te encuentras el muelle , y decidimos surcar el crucero de Oslo ( y ahorrarnos un dinerito ) usando el barco que recorre las islitas , dura entorno a una hora el recorrido y no os defraudará.

Surcando el fiordo de Oslo.

Paseando por el puerto llegas a uno de los lugares de más reciente construcción ( aunque si por algo se caracteriza la ciudad noruega es por su cantidad de obras ) la ópera de Oslo . El edificio en sí es bellísimo , pero poder caminar por su techo , y sentarte a ver la puesta de sol frente al fiordo es lo más. 

Puesta de sol desde el techo de la Opera , frente al fiordo de la ciudad.  Ópera de Oslo.

No dejéis de pasear por el puerto porque hay muchísima vida , y sentarte a tomar algo al lado del fiordo es una sensación de lo más relajante . 

Aquí os dejo otro link donde poder cenar en un sitio más que mítico de la ciudad www.fyretmatogdrikk.no/

Pena que ya solo nos queda una mañana para coger nuestro vuelo de vuelta a la rutina y la pasamos disfrutando como no podía ser de otra manera, de los museos . La isla de los museos Bygdoy , es accesible en tranvía y bus . Podéis perdeos alli toda la mañana , nosotros nos decantamos por visitar el museo de los vikingos ( la entrada al cambio serían unos 10 – 12 €)  y fue todo un acierto , sobre todo si vais con niños . Pero además de este podéis encontrar , Museo de Fram , el museo marítimo noruego , museo Kon- Tiki , y el museo del pueblo noruego ( que recrea cómo vivían antiguamente y es muy curioso para los peques también ). 

Y con más pena que ganas nos pusimos en camino de vuelta al emblemático tigre para tomar el bus de regreso al aeropuerto, no sin antes parar a comprar algunos trolls de recuerdo y disfrutar de un café calentito frente al fiordo en silencio.

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